Pensar, linchar, ignorar

La sociedad, nos guste o no, nos etiqueta por nuestra forma de vivir, nuestras creencias religiosas, nuestra orientación sexual… Nos obliga a pertenecer a ese cajón queramos o no.

Partiendo de esta tesis, la cual me parece repugnante, el problema aparece cuando en un cajón, donde todo es uniforme, la sociedad introduce de manera consciente un elemento discordante.

Ante ese elemento…

¿Piensas, linchas o ignoras?

Galiana

5 comentarios en “Pensar, linchar, ignorar”

  1. El colectivismo genera masas amorfas y pretende ahormar voluntades. No me gusta generalizar, ni los cajones ni las etiquetas. Cada uno somos un individuo y me da sarpullido que cuando uno se sale del rebaño o de lo políticamente correcto se le ponga en la picota.

    A su pregunta, Galiana, prefiero que cada uno piense lo que le de la gana y cómo le de la gana.

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