Después de 7 días escribiendo relatos toca llegar al final. Ha sido un placer estar con todos vosotros y espero volver en breve.
El mar
Llevó años viniendo de vacaciones al mismo lugar, una playa con tranquilidad y encanto, de las que ya quedan pocas en el mediterráneo.
Todas las mañanas sigo la misma rutina, sin desayunar salgo a correr hacia el acantilado donde está el faro, tan sólo subir y bajar, un trayecto corto, pero que me hace sentir viva.
Siempre, desde que recuerdo, veo a una anciana sentada esperando en las rocas donde golpea el mar.
Mi curiosidad me hizo preguntar a la gente del pueblo por esa señora. Su historia me partió el corazón. Su novio, un pescador del lugar, salió a faenar una mañana en la que se presagiaba tormenta, ella le prometió esperar hasta que volviera. Él nunca regresó.
Los lugareños cuentan que, día tras día, ella se sienta a esperarle sin perder la esperanza.
Durante estos últimos días, al salir a correr, no la he visto. Quiero pensar que por fin se ha reunido con su amor.
Yu Gm
