
Llega la pausa del verano, con el calor y el hambre atrasada de calle, carretera y manta.
Distanciamiento social, qué remedio. Pero recordad siempre que Dios aprieta pero no ahoga. Y a buen entendedor… 😉
Hasta septiembre, hasta la vista.


Llega la pausa del verano, con el calor y el hambre atrasada de calle, carretera y manta.
Distanciamiento social, qué remedio. Pero recordad siempre que Dios aprieta pero no ahoga. Y a buen entendedor… 😉
Hasta septiembre, hasta la vista.
