3 grados menos y Darwin

Hace algún tiempo se nos aconsejó que la temperatura ideal a tener en nuestras casas o empresas debía ser de 21 grados centígrados. Teníamos un agujero de ozono tan fantástico que en caso de no hacerlo mandaríamos nuestro mundo al garete en un parpadeo.

En estos días se nos ha pedido, con demasiada euforia, bajar 3 grados la temperatura de nuestros hogares alegando que al consumir menos energía sufragaremos en menor cuantía la guerra que tiene Putin en Ucrania. Se nos ha hecho ver que la Unión Europea importa el gas ruso y el precio de este es culpable del incremento tan brutal de la factura de la luz.

Al lumbreras que cree haber descubierto América con esta maravillosa idea alguien debía decirle que el problema viene de antes, del cortoplacismo de los gobernantes y que su propuesta nos va a hacer incrementar el gasto en otros temas.

Con las viviendas a 18 grados ahorraremos en energía, sin duda, aunque gastaremos en árnica. Lo haremos porque con esa temperatura interior, y dado que nuestras construcciones en su inmensa mayoría no están preparadas para ello, nuestros mayores, bebés y personas con enfermedades crónicas incrementarán la factura sanitaria e incluso funeraria.

En resumen, la ley de la selección natural de las especies de Darwin entrará a funcionar por la puerta grande.

Dicho de otro modo, los políticos tienen la costumbre, bastante fea por cierto, de hacer recaer sobre la población la responsabilidad de sus decisiones tomadas sin pensar a largo plazo.

Los gobernantes cerraron centrales nucleares a mansalva y compraron gas a un país cuya democracia es de la manera que es (le viene grande la palabra), dejándonos a merced de sus caprichos tal y como está pasando ahora.

¿Nadie pensó que depender de la energía controlada por un país con estas características podía conducirnos a esto? ¿Por qué y para qué? Lo importante, como siempre, era contar los votos en las urnas y parar las centrales nucleares permitía sumar votantes. A ninguno de estos gobernantes se le pasó por la cabeza pensar en lo que decía mi abuela, rezar a más de un santo con varias velas por lo que pudiera venir para sobrevivir.

Con los termostatos a 3 grados menos, la ley de Darwin en marcha, una guerra en Europa que va a durar no se sabe cuánto y Occidente un paso por detrás, pinta a que pagaremos una factura económica y social estratosférica.

Galiana

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Acerca de Galiana

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3 respuestas a 3 grados menos y Darwin

  1. JM Vanjav dijo:

    Hola, ando más retrasado que un reloj parado, pero si entro opino. Iré por partes:
    Lo de los tres grados puede parecer mucho y la temperatura de confort con ropa, no en camiseta de tirantes está sobre los 19-20. Sin corrientes se puede estar a uno menos, yo sin las indicaciones tengo el termostato a 18 por defecto, si te estás quieto puedes notar algo de incomodidad que con una simple sudadera se evita. Con gente mayor si debiera está entre los 19-20, pero más tampoco es ni más sano o saludable solo notar calor mientras en la calle hace frío. Y en casas mal aisladas, un simple grado que se bajara ya se notaría el ahorro en el recibo, así que la mayoría 18-19 y los demás 19-20. (Casi al comienzo de mi vida laboral visité muchos hogares y en pleno invierno, clientes en camiseta porque estaban a 25 grados, se quejaban de que cara era la calefacción).
    En cuanto a las centrales nucleares creo que en España tenemos sol, viento y mar para suplirlas de sobra, pero la especulación y la avaricia de las energéticas así nos tiene. Desde que el gobierno perdió el control de la electricidad lo estamos pagando, lo mismo que si desapareciera la sanidad pública. Generar residuos radioactivos siempre pasará su factura y los que tan a favor estén de esa energia que se ofrezcan a enterrar en su jardín los residuos que ellos vayan produciendo.
    En la parte política de la situación, estoy de acuerdo, hasta en la parte de poner velas a varios santos es tan básico que solo la soberbia de los poderosos lo obvia.
    Saludos

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    • Galiana dijo:

      Creo que se puede tener de todo.
      En este país no hemos invertido lo suficiente para que las energías del sol, viento y mar suplan por completo a las nucleares por lo que hay que convivir o desarrollar mejor las primeras.
      Los de a pie no podemos estar pagando siempre de nuestros bolsillos decisiones cortoplacistas, malas o ninguna inversión en futuro… sobre todo cuando se trata de temas que son bienes básicos como es la energía.
      Gracias por tu aportación
      😘😘😘

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      • JM Vanjav dijo:

        Para mí el problema radica en que priman los intereses de las energéticas y parte del problema son los expolíticos que están en sus consejos de administración. Que un dirigente público luego sea un ejecutivo en banca o servicios me parece muy poco ético y creo que tenemos más de un ejemplo hasta en la cárcel.
        El estado debiera controlar la energía básica como producto de primera necesidad y con un precio justo no especulativo.
        Las energías alternativas ya tuvieron su mordida para que las eléctricas no dejaran de ganar, algo completamente mafioso en un estado de derecho.
        Podríamos segur mucho y opino que llegaríamos a la misma conclusión, nos chulean impunemente.🖐

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