Sin ánimo de ofender: Ensayando para la cena de Navidad

A cuatro días de la gran cena familiar. A cuatro días de decirle a tu suegra que cocina que es un primor, de reírle las gracias a tu cuñado por amenizar la velada con su capacidad como tertuliano de medio de comunicación.

Todo muy familiar, sí, sí, sí…

Para que nada falle tienes cuatro días para ensayar delante del espejo la sonrisa bobalicona que tienes que poner durante la cena.

Galiana

17 comentarios en “Sin ánimo de ofender: Ensayando para la cena de Navidad

  1. Después de tantos años ya no es necesario poner caras raras, ni sonrisas tampoco, tan solo es suficiente con sentarnos cada uno en una punta de la mesa, donde no lleguemos ni con los tenedores y los niños sentados en el medio por si acaso. 😉

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  2. Tendríamos que poder decidir con quién comer y con quién, no. Pero eso es difícil cuando se junta la familia y siempre hay alguien que no es de nuestro agrado. Convencionalismos y más convencionalismos…
    Un abrazo y feliz cena jajaja

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  3. Pingback: Sin ánimo de ofender: Ensayando para la cena de Navidad – Manuel Aguilar

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