Para cerrar la exposición una obra que todos conocemos, al menos el título
¡Qué ojos más grandes tienes!
Por las noches, María solía ir a leer sus cuentos a la cama de mamá, sobre todo aquellos que daban un poco de miedito, como este de Caperucita. En aquella cama ella se sentía segura, los lobos se amansaban y lejos de asustarla se convertían en cómplices oyentes, que apenas pestañeaban mientras ella leía; búhos y lechuzas, venían a veces también a escuchar aquella vocecita infantil que narraba los cuentos en voz alta.
El cuadro de tía Carolina, aquel que había copiado en el Prado de una Inmaculada de Murillo casi un siglo atrás y que colgaba de una de las paredes de la habitación, también hacía las veces de vigilante de seguridad y solo dejaba entrar a la estancia a aquellos animales que acudían con buenas intenciones…
Con todo esto y con su caperuza roja, María era ya la reina de sus cuentos, la niña más feliz de aquel mundo infantil que irremediablemente quedó ya muy atrás en el tiempo…, pero que sigue vivo en mi memoria y ahora en esta obra.
Para cualquier encargo solo tienes que ponerte en contacto conmigo en mi correo pilarnavamuel@gmail.com
Espero que os haya gustado la exposición, volveré pronto por aquí, gracias a todos
Pilar Navamuel



Hola Pilar. He seguido con atención tus cuadros y veo que te has decantado por la figura. Creo que siempre fue lo que te gustó más. Has mejorado muchísimo, se nota que has trabajado duro, me alegro mucho por ti. Enhorabuena por tu obra expuesta, está muy bien.
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