Una cita extra con @GalianaRgm: «Respirar»

Para cerrar este finde de San Isidro me paso por aquí con un relato.

Respirar

En cinco minutos vas a descubrir a qué sabe volver a casa antes de tiempo y encontrarte tu cama ocupada. ¿Cómo huele ese silencio en las miradas puestas en ti porque no deberías estar ahí?

En milésimas de segundo esas y otras preguntas comenzarán a golpear el interior de tu cabeza; señales que nunca comprendiste pasarán por tu mente a gran velocidad y todo encajará.

Vuestros treinta años de convivencia quedarán reducidos a un instante. Uno que duele, que jamás imaginaste, que no viste venir. Tú, que todo lo planificas, que todo lo tienes ordenado, sentirás tu vida caer como un castillo de naipes.

Ella saldrá de la cama recogiendo su ropa tirada por el suelo. Se vestirá deprisa, sin ser capaz de mirarte a la cara. Pasará junto a ti en el hueco que dejas en la puerta del dormitorio; lo hará de lado, saldrá a toda velocidad y a hurtadillas. Cerrará la puerta de la casa al salir, muy despacio, convencida de que dejará una bronca descomunal de la que no querrá saber nada

Permanecerás en el mismo lugar, hierática, sin pronunciar un solo sonido. Una sensación que hasta ahora desconocías te hará mantenerte ahí.

Él abandonará el lecho sin prisa, casi a cámara lenta; tapándose el cuerpo con la sábana, como si con ese gesto pudiera esconder lo sucedido. En su cara leerás vergüenza, miedo…

Se vestirá mirando al suelo. Sabe que no perdonas una traición, una deslealtad.

Necesitará salir de allí, tu silencio le estará matando. Se detendrá ante ti, esperando algo que no sabrá bien qué es, quizá un consuelo inexistente.

Abandonará la casa con lo puesto; saldrá de vuestras vidas sin prisa sabiendo que no volverá jamás a poner un pie en la que fue vuestra casa durante años.

Escucharás el clic de la puerta, será tu momento.

Abrirás todas las ventanas de la casa. Recogerás las sábanas de la cama, las llevarás a la bañera. Irás a la cocina y del cajón de la derecha sacarás la caja de cerillas. En el baño, en el armarito de las medicinas, el bote del alcohol. Rociarás las sábanas con él y las prenderás fuego. Antes de que aquello se desmadre, abrirás el grifo de la ducha.

Regresarás al dormitorio. Pondrás sábanas limpias, te tumbarás sobre la cama y respirarás.

Todo eso va a pasar y no quieres que así sea.

Siéntate en la terraza de la cafetería de debajo de casa, pide un café y respira.

Galiana

¡gracias por este par de minutos de tu atención!

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About Galiana

Escritora, bloguera, podcaster, enamorada de todo lo que huele y sabe a Cultura
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