En GalianaYCía con @marylinazul: Homicidio de unos días

Un buen día, de tantos y tantos,

tuve que dejar de matar

con un simple lápiz de cera,

a todos los nefastos días

de mi anual calendario.

Tacharlos era verdadera alegría,

como lo explican los asesinos,

para ese descuento necesario.

Ante aquella  incansable espera,

sin límites ni fechas concretas,

deseosa que la tormenta pasara,

tal como acaba un diluvio,

fueron muriendo los días a fuerza

de unos simples tachones.

Cuando dieron la orden de parar

todos los encierros y sus fases,

arranqué con suma delicadeza

los dolidos folios del espanto.

Les pedí perdón por mi desdén

cada vez que asesinaba.

Sentí el rumor de un suspiro,

supe que me perdonaban.

Quedó entonces a la vista,

una florida hoja  de Primavera.

@marylinazul

 

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