Carmen Navas Hervás: Fuerza para seguir luchando

<<En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme>>

─Espera abuelo, ese libro ya me lo has leído más veces.

─No seas impaciente, hay muchos relatos que comienzan así.

─Seguro que es esa  historia sobre un caballero que perdió la cabeza y se lanzó a perseguir molinos de viento.

El hombre se echó a reír ante la sagacidad de su nieto ¡Sí que se acordaba el rapaz! Tendría que recurrir a su imaginación si le quería sorprender. Desde que le habían diagnosticado esa maldita enfermedad, habían sido muchos los momentos  compartidos y ya no quedaban en sus recuerdos muchas fábulas por contar.

─Lo que hoy te voy a narrar no está en los libros.

─ ¿Te lo has inventado tú?

─No, dos escritores famosos escribieron sobre ello, sin embargo, no se atrevieron a contar lo que pasó, les dio miedo…

─ ¿Miedo?

─ ¿Quieres conocer la historia o no?

─Pues claro.

Y así el abuelo comenzó a narrar:

<<En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía una mujer bellísima, de piel nívea, ojos negros cual azabache y labios rojos y jugosos. Era tal su belleza que no se conocía otra igual en todas las tierras de España, y su fama cruzó fronteras llegando incluso a los países vecinos. Continuamente llegaban príncipes de todos los lugares para conocer a la sin par Dulcinea, sin embargo, ella no se dejaba seducir por las apariencias ni por las riquezas. Había días que se tenía que esconder de los muchos pretendientes que se agolpaban a la puerta de su casa. Sus padres estaban encantados con tal despliegue de ofrendas que llegaban.

─ ¡Mi señora, mi señora! ─gritó una de las criadas.

─ ¿Qué premura traéis en esta hora?

─Acaba de llegar desde Verona un joven hidalgo, para conoceros.

─No es mi deseo conocer a más jóvenes, ni ancianos, mi deseo es estar sola un rato más, si eso es posible.

─Se llama Romeo y es muy atractivo. Vuestro padre está con él y os esperan, impacientes.

─Sea pues, acudiré presto a conocer a ese hombre extraordinario.

Ni siquiera se arregló, sino que, con el delantal puesto y las manos previamente embadurnadas de harina, acudió a conocer al nuevo pretendiente. Cuando entró de esa guisa en el salón, su padre recriminó con la mirada su actitud, más no dijo nada por no parecer grosero ante el visitante, que quedó obnubilado ante la belleza lozana de la muchacha. Dulcinea se fijó en que el joven italiano era guapo y de buen porte, sin embargo, ella no buscaba una cara bonita, ni llenar sus bolsillos de dinero, sino que buscaba un amor infinito, un amor verdadero.

─Mi señora, no creo ser capaz de volver a respirar si no es a vuestro lado.

─Eso se lo decís a todas, estoy segura de ello, ¿Acaso ya no recordáis a Rosalinda?

Romeo quedó blanco ante la sagacidad de la muchacha, hasta ese lugar perdido del mundo había llegado su fama>>

─Espera abuelo, eso no es así. Romeo se enamoró de Julieta. Me estás haciendo un lío tremendo.

─Ya te he dicho que esta historia no está narrada en los libros. Es algo que ocurrió de verdad y que ha ido pasando de padres a hijos.

─No sé si me gusta, creo que todo es un cuento.

─Pues si no quieres seguir escuchando…

─Vale, continúa, pero no te inventes nada.

<<Romeo comenzó a cortejar a Dulcinea con el beneplácito de su padre, que creía haber encontrado el hombre ideal para su hija. La joven se dejaba llevar por la fogosidad del muchacho que no daba tregua a su pasión desenfrenada.

Por aquel entonces, llegó al Toboso un hidalgo, de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor, que habiendo tenido noticias de la belleza de la muchacha, acudió para presentar sus respetos y rendirle pleitesía>>

─Espera, espera, ¡ves como sí ha entrado en acción el loco! ─le dijo el niño con enfado a su abuelo.

─ ¡Así no voy a terminar nunca!

─Está bien, sigue ─claudicó el pequeño cada vez más deseoso de saber en qué acababa aquella historia tan descabellada.

<<Romeo sintió amenazada su relación con Dulcinea e intentó ridiculizar a ese insigne caballero haciéndole pasar por un fantoche. Sin embargo, la joven, que no era tonta y no se fiaba nada del italiano, comenzó a verse en secreto con el hidalgo castellano. Don Alonso Quijada, que así se llamaba, se enamoró al momento de ella y la idolatraba como si fuera una diosa. Y ella…>>

─ ¿Qué crees que pasó con ella? ─preguntó el abuelo sorprendiéndole .

─ ¡Abuelo! Eso es trampa, la historia me la tenías que contar tú.

─Sí, aunque siempre me dices que los cuentos que te leo acaban mal, por eso en ésta ocasión quiero que sea tú quien acabe la historia, para que termine bien, si a ti te apetece.

─Las cosas no funcionan así, aunque ya me gustaría.

─ ¿Por qué crees que no saldría bien? ?Por qué crees que Dulcinea no se va a enamorar del Quijote, en lugar de enamorarse de Romeo?

─Por lo mismo que yo sé que no me voy a curar, porque eso solo pasa en los libros y en las pelis.

El abuelo se quedó con la boca abierta porque era la primera vez que el niño expresaba sus sentimientos.

─Sabes que tengo razón, que me voy a morir, por eso te has callado.

─No David, no lo sé, y si me he callado ha sido porque tus palabras me hacen reflexionar. La vida a veces es dura, sin embargo, no por ello tenemos que tirar la toalla. Tienes que seguir el ejemplo de Don Quijote, que no se detiene ante las adversidades ni ante los que le llaman loco. Solo te pido que no te rindas, que sigas luchando contra tus molinos.

─No lo hago abuelo, jamás me rendiré y quiero que sepas que si sigo adelante, es gracias a la fuerza que me das con esas historias, a veces inventadas, como la de hoy pero que siempre me enseñan algo y que me hacen continuar cada día.

@mcnavas1

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About Galiana

Escritora, bloguera, podcaster, enamorada de todo lo que huele y sabe a Cultura
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2 Responses to Carmen Navas Hervás: Fuerza para seguir luchando

  1. Avatar de antoncaes antoncaes dice:

    Sagaz el zagal y con fuerza de voluntad, al igual que el hidalgo una insula (su insula) ha de conquistar.
    La verdad es que las historias a veces nos hacen ver la verdad ante la verdad de la realidad. Me ha parecido un cuento muy bonito y clarificador Un abrazo.

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  2. Avatar de Carmen Navas Carmen Navas dice:

    Muchísimas gracias por leer el relato. Todos tenemos esa ínsula que conquistar y tenemos que hacerlo a pesar de las adversidades. Los niños a veces nos enseñan a vivir la vida que, al fin y al cabo, es para lo que estamos en este mundo. Un abrazo muy grande y me alegra que te haya parecido bonito y clarificador.

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