Con este relato me despido de vosotros, espero que os hayan gustado. Prometo volver pronto!!
Terapia
– Siéntate. Quiero que me cuentes-
Tras sus palabras, el silencio se apoderó del espacio.
Una mirada perdida en la que cabía un abismo negro e inmenso, le atravesaba.
Sintió lo que había sentido cientos de veces, miles quizás. Pero en aquella ocasión, se desactivo el escudo terapéutico del que se había dotado, para protegerse del miedo y del dolor ajeno, para poder desempeñar su labor médica.
Y rompió a llorar.












Muy interesante el micro relato y muy inquietante…
Saludos.
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Muchas gracias en nombre de Natalia
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