Los españoles tenemos la oportunidad de hacer bien las cosas y las estamos haciendo como el culo porque, como de costumbre, nunca rematamos la faena, nos quedamos a mitad de todo. Quienes tienen que liderar los asuntos de enjundia no son más que unos cobardes de tomo y lomo.
La Transición, tan cacareada como encumbrada, se hizo con miedo. Miedo a volver a la Dictadura y a todo lo que ello conllevaba, por lo que muchos tragaron quina, la cual nos vendieron como consenso. El resultado no fue tan malo, eso no vamos a negarlo, pero evidentemente pudo ser mucho mejor. La Constitución pactada entre las diferentes Fuerzas Políticas, el Gobierno y Juan Carlos nos ha servido durante 40 años, ahora se rompe por todas partes, hace aguas, es tiempo de hacer cambios profundos, no de chapa y pintura.
La abdicación de Juan Carlos y la subida al trono de Felipe es el momento perfecto para hacerlo. Felipe debería antes de ceñir la corona saber si realmente la ciudadanía quiere una República o una Monarquía pero es más fácil vivir a cuerpo de rey, nunca mejor dicho, que convertirse en el ciudadano Felipe sin más después de haber sido preparado para ser rey durante toda su vida.
El Gobierno ha aprobado un Decreto Ley donde se reconoce en un solo artículo la abdicación de Juan Carlos, eso es todo. Lo de regular la sucesión o cómo será la figura de Juan Carlos una vez no sea Jefe del Estado lo dejan para otro rato, si eso.
¿El Rey Juan Carlos se va a convertir en el ciudadano Juan Carlos sin más? Según la Constitución la persona del Rey es inviolable, pero nadie ha aclarado si una vez abandonado el cargo puede caer sobre él el peso de la ley como sobre el resto de los ciudadanos.
Las Cortes Generales van a nombrar a Felipe rey de los españoles. Lo de preguntar a los españoles si queremos un rey, ya que su padre fue impuesto a dedo, no se le ha pasado a nadie por la cabeza salvo a los que queremos que nos pregunten.
Los que queremos que nos pregunten estamos saliendo a la calle para exigir el derecho a ser preguntados sobre cómo es el tipo de Jefatura de Estado que queremos, y como el que oye llover. El Gobierno ha dejado claro que no le importa lo que una gran parte de la ciudadanía quiera, que los ciudadanos estamos para el voto y luego ni existimos.
España va a seguir igual, el cambio de persona en la Jefatura del Estado nos lo están vendiendo como si fuera el no va más. Incluso desde diferentes Medios de Comunicación se atreven a decir que estamos siendo testigos del inicio de una segunda transición.
Rajoy y Rubalcaba con estos calificativos están que no se lo creen. En su fuero interno creen que sus nombres pasarán a la historia no como el peor Presidente de Gobierno y líder de la Oposición, respectivamente, que ha tenido este país desde que volvimos a la democracia, sino que formarán junto a Felipe un nuevo triunvirato que vendrá en los libros de historia justo después de Juan Carlos y Suárez como cabezas visibles de… De nada, porque la oportunidad de cambiar la Constitución en el momento perfecto la tienen en sus manos y por llevar siempre puesto “el pañal” no van a hacerlo, con todo lo que ello nos va a acarrear a los españoles en los próximos años.
Galiana












Creo que coincidimos en querer que nos pregunten, pero me temo que otro carcamal, sucederá al carcamal grande y de preguntar ná de ná, que le vamos a hacer.
esperaremos otros cien años de soledad.
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Aunque no nos pregunten nosotros exigimos que lo hagan
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