“Y Cía…

Hacía mucho tiempo que teníamos colaboraciones literarias y el verano es un buen momento para escribir, leer y tener algo más de tiempo libre.

Natalia Docampo  vuelve a este espacio para presentarnos un nuevo relato ilustrado, esperemos que os guste

 

                   ¿Nuevo amanecer?

Nunca imaginé que el último aliento de mi vida, sería estar inmerso en recuerdos, mezclados con dolores, para dar a luz a un hijo, concebido puramente por el ingenio fortuito de un evento casual.

En un mundo que ya no conserva nada natural, nada sin manipular genéticamente. En este mundo, que a mis 96 años ahora abandono, es completamente diferente del que recuerdo de mi niñez.

Cuando era niño, recuerdo claramente haber jugado entre los campos de naranjos de mi abuelo… El perfume de azahar, aun flota en mí memoria como la más hermosa de las reminiscencias.

Todo comenzó a cambiar cuando, 50 años atrás, la falta de recursos energéticos y la contaminación hacían casi inviable la vida en el planeta. La falta de atención por parte de los gobiernos mundiales y el poderoso e interesado lobby del petróleo, hicieron oídos sordos a la advertencia de científicos y ecologistas que advertían de la catástrofe que se cernía sobre nuestro mundo.

Ese no era el peor de los problemas… La contaminación y la manoseada genética, causo un daño irreparable en el sistema reproductivo de las personas que, sin mas, dejaron de tener descendencia, y poco a poco fueron desapareciendo los niños del maltrecho mundo… De no adoptar medidas inmediatas, todo se iría al traste.

Pero como en una mala película apocalíptica, de esas americanas de mi infancia en la que, en el último momento, todos se ponían de acuerdo y, en un extremo intento de salvar a la humanidad, todos trabajaban codo con codo, gobiernos, científicos y toda clase de especialistas, encontraron la solución…

Eventualmente la industria de la manipulación genética, prolija e insaciable, no sólo se había desarrollado los alimentos transgénicos,  sino que se habían investigado muchos otros terrenos como la creación de órganos y métodos médicos para curar todo tipo de enfermedades… La mayoría, debidas a la propia manipulación de genes.

Con toda la información de la que disponían, fue creado un combustible que no sólo era eso, sino que tenía la cualidad de regenerar el medio ambiente.

Partiendo de unas algas, que proliferaron misteriosamente en todos los océanos, se comprobó, que no sólo soportaban estoicamente la presencia de los metales pesados, sino, que también los acumulaban en su biomasa. Con la combinación de cactus de aloe vera Agave Americana Marginada, ese que vemos adueñándose de todas las cunetas, que según cuentan los botánicos, lo ultimo que hace en su vida, es desarrollar la flor en la que guarda sus semillas… Semillas que dan lugar a una nueva vida.

NATALIA DOCAMPO

 

Acerca de Galiana

Escritora
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