La verdad sobre la caída de Spanair

En este país, y con todos nuestros respectos para la ONCE, cada día tenemos un numerito; tanto que hoy vamos a desarrollar una de nuestras teorías conspiranoicas, esas a las que acudimos cuando no entendemos nada y que el tiempo, desgraciadamente, las convierte en realidades nunca deseadas.

El viernes, para elaborar nuestra teoría debemos retroceder hasta ese día, nos desayunamos con los resultados de la EPA. El Gobierno estaba dispuesto a amargarnos el fin de semana porque de sobra sabía, ya lo adelanto el Ministro Montoro, los malos datos de la misma.

Acompañar el desayuno de la ciudadanía poniendo junto al café con leche en lugar de tostadas los más de 5 millones de parados y los casi 2 millones de familias en las que ningún miembro trabaja, es algo que hasta al Presidente de la CEOE se le atraganta sobre todo cuando sabe que la reforma laboral que está pactando con los Sindicatos no solucionará el problema del paro tan solo limitará derechos de los trabajadores porque no tiene como objetivo favorecer la contratación ni nada que obligue a la Banca a inyectar liquidez a las empresas.

El Gobierno es consciente, lo contrario sería un nivel de ineptitud que no tendría cabida, que dejar a la ciudadanía remover el café en lugar de con un cucharilla con los datos de la EPA puede agitar las conciencias hasta el punto de hablar de movilizaciones, palabra a la que el Presidente le tiene miedo porque ni sabe ni puede controlarla; en ese momento el Gobierno decidió que había que «tapar» la noticia y sus posibles efectos a como diera lugar.

Para ello contó con la inestimable colaboración de los medios de comunicación que movieron el tema de la EPA sin grandes estridencias dado que lo contrario sería caer en el alarmismo y de eso ya tenemos suficiente, mezclándolo con el tema de Garzón y su nueva imputación por cohecho por el tema de los cursos de Nueva York; el linchamiento contra este juez no tiene parangón en la historia de este país.

La ciudadanía, que no es tan tonta como quieren hacernos creer, empezó a comentar por lo bajini que Rajoy les había engañado porque les había dicho por activa y por pasiva que sabía cómo solucionar el paro pero que una vez llegado a Moncloa había resultado todo una mentira. Ante la situación que se podía avecinar alguna cabeza pensante del Ejecutivo debió caer en la cuenta que nunca un gobierno con tan solo un mes de vida ha tenido un índice tan elevado de falta de credibilidad y decidió dar un golpe de efecto.

Spanair sería el colchón que amortiguaría los datos de la EPA, su cierre repentino, su dejar a miles de personas tirados en los aeropuertos fueron la tapadera perfecta aliñada por declaraciones de Artur Mas en la línea de que la Generalitat no podía seguir metiendo dinero público en una compañía en bancarrota. Los “medios de comunicación palmeros” apoyando la tesis de cerrar el grifo como la mejor solución dada la situación de quiebra técnica de la Generalitat hicieron el resto.

Después de lo expuesto a alguien le queda la duda, siendo muy conspiranoicos, que Spanair cayó en el momento oportuno para ayudar a digerir los datos de la EPA a la ciudadanía y evitar con ello que el blanco de las iras fuera el Gobierno mientras Rajoy anda de gira por la UE dando la mano a Merkel.

El númerito de hoy tiene que ver con la subida del IVA puesto que al hacerlo Sarkozy Rajoy tiene la excusa perfecta sin tener que esperar que pasen las andaluzas.

Galiana