Sin ánimo de ofender: ¡Estos hombres corruptos!

 

Algunos hombres acusados de corrupción tienen por costumbre celebrar la finalización de un negocio, sufragado con el dinero de todos y sin nuestro consentimiento, invitando a putas con cargo al erario público a los empresarios por los que se dejan corromper. Y sin que esta partida figure en los Presupuestos Generales del Estado.

Galiana