La cumbre de la UE nos deja como siempre

En la UE se acabo eso de “todos para uno y uno para todos” Merkel no está por la labor de hacer cumplir ese lema dada la coyuntura económica que los países miembros arrastran; sobre todo cuando sabe que su fiel escudero Sarkozy hará lo que sea por defenderla del cualquier mínima crítica que salga de la boca de quien sea, aunque quien lo diga sean entendidos en economía que no aplaudan esta política de austeridad impuesta por Berlín como forma para salir de la crisis.

La cumbre de la UE es más de lo mismo, le siguen dando vueltas al mismo tema pero no se toman soluciones efectivas, solo se habla de austeridad, austeridad y más austeridad como medida para no ir abocados a la recesión cuando ésta amenaza con quedarse campando a sus anchas mientras los 27 abrazan la “doctrina Merkel” como religión mayoritaria.

Para seguir con la austeridad por bandera no hacía falta esta cumbre, pero había que hacerlo cara a la galería para enseñar al mundo que nos preocupa la elevada tasa de paro juvenil de algunos de los países miembros, entre ellos España, y la caótica e insostenible situación de Grecia.

Merkel no quiere ni oír hablar del país heleno, hace como si no les conociera de nada porque para ella son un quebradero de cabeza que amenaza su hegemonía en Bruselas y su poder sobre los 27. La Canciller harta de darles largas con un segundo rescate que no está dispuesta a autorizar, les propone una cesión de soberanía a la UE para que los griegos salgan del atolladero donde están metidos.

¿Cómo se llama cuando un país cede su soberanía sometiéndose a los dictados de otro o de un conjunto de otros?

Cada vez está más claro que la UE no es un club donde sus Estados miembros se ayudan los unos a los otros, sino un club donde el más fuerte se come al más débil, donde Alemania quiere imponerse de forma dictatorial al resto de Estados con el “palmeo” fervoroso de Francia, el no querer verlo del Reino Unido, y el encogimiento de hombros del resto de países incluida España.

Si la UE se ha quedado en esto nos preguntamos en qué momento se traicionó su naturaleza, en qué momento los Mercados Bursátiles se hicieron con el poder siendo Merkel su brazo ejecutor, y lo que es peor como el resto de los 27 han consentido que esto sucediera.

A estas alturas de la película quizá la solución de dejar caer el euro y empezar de nuevo no sea una idea tan descabellada, o tal vez sí.

Galiana