Rajoy ciego y el sordo

En la víspera de la Huelga General el PP y el Gobierno demuestran una vez más que lo suyo no tiene calificativo, la RAE tendrá que inventar uno porque es complicado hacer las cosas tan rematadamente mal en un periodo de tiempo tan breve.

El PP no asume que la victoria insuficiente de Arenas es un serio aviso que las cosas no se hacen de ese modo, que a los ciudadanos nos molesta cuando los políticos “van de sobrados” por la vida y ejercen de prepotentes sin tener razones que avalen tal comportamiento, para este comportamiento nunca existen razones pero no vamos a entrar en una disquisición del comportamiento humano porque todavía no nos ha dado por la psicología por lo que obviaremos las razones por las cuales se puede justificar la superioridad de la que hacen gala tanto en el Gobierno como en el PP.

De todos es sabido que no hay peor sordo que quien no quiere oír ni más ciego que quien no quiere ver y Rajoy se ha abonado a este lema gracias a creerse a pie juntillas estar en posesión de la verdad más absoluta y para ello esgrime sin pudor una falta de humildad, una inmodestia y una soberbia muy al estilo Aznar pero sin llegarle a la suela del zapato que para todo siempre ha habido clases y en estas cuestiones es difícil superar al de la foto de las Azores. Que nadie se llame a engaños estas cualidades tan magnificas que está desplegando Rajoy como Presidente las traía de fábrica no nos vayamos a pensar que las ha adquirido gracias al respaldo de su holgada mayoría absoluta.

Volviendo a la ceguera y a la sordera selectiva que tan extraordinariamente afecta al Presidente del Gobierno de algún modo deberíamos hacerle entender (con el lenguaje de signos o con textos en Braille si es necesario) que los expertos en temas de economía a nivel internacional no hacen otra cosa que enviarle avisos que de seguir actuando con esa política de asfixia tan apabullante terminará llevando al país a un desastre sin precedentes del que tardaremos décadas y generaciones en salir, pero él a lo suyo poseído por esta ceguera y sordera tan inexplicable como alucinante.

Hasta tal punto a Rajoy le domina la falta de estos sentidos que sigue empecinado en  subir impuestos y recortar en derechos por encima de todo y  tendremos el gusto de comprobarlo el viernes cuando se presenten los Presupuestos Generales del Estado.

A las manifestaciones, huelgas y demás actos que los ciudadanos quieran hacer para dejar patente su protesta Rajoy lo despacha con un “pobrecillos, algo tienen que hacer” pero realmente se las pasa por donde el Coloso de Rodas los barcos pues no se va a apear de la burra porque está convencido que la estrategia a seguir es la correcta no porque haya salido de su cabeza pensante, el verbo pensar está demostrando no saber conjugarlo, sino porque Merkel le ha dicho que la austeridad es la manera, y como es la Canciller todos a decir “si wuana” dejando la capacidad de raciocinio nadie sabe dónde.

Tendremos que invocar a los dioses conocidos y a los desconocidos para que Rajoy recupere la vista y el oído, lo de la razón lo damos por perdido, e intente reconducir la situación porque mañana todos haremos huelga y si su cerrazón persiste nosotros no vamos a cejar en nuestro empeño y en lugar de ser de un solo día será indefinida total poco o nada tenemos que perder la inmensa mayoría dado que lo hemos perdido todo ya.

Galiana