Encadenado

candado 1Desde tu libertad decidiste ser esclavo te encadenaste a mí. Cada vez que te las quito me ruegas hincando las rodillas que te las vuelva a colocar. Hoy te he mirado a los ojos y he comprendido que sin ellas te sientes desnudo, indefenso. Al besarte he podido sentir cómo las cadenas te dan la vida y sin ellas a duras penas logras sobrevivir.

Galiana