Cuesta resistirse a la tentación de usar anglicismos cuando se está sumergido en Internet y los medios sociales. A punto ha estado de escapárseme el definir como un «selfie» la foto que os traigo hoy. Afortunadamente la voluntad es mucha, las manías abundantes y la tozudez más allá de lo recomendable.
Os presento a mi sombra. Un autorretrato que admite más variantes teniendo en cuenta mi recientemente recuperada costumbre de plantarme gorra o sombrero dependiendo del resto de la indumentaria.
Autorretrato, si. El palabro será barroco, enrevesado, en desuso, pero desde luego es mucho más mío que «selfie» ¡¿Dónde va a parar?!
@JoseRaigal
