«Gana el rojo pasión» por Medussa (@MedussaEros): «Seducción en la noche»

La noche siempre tan seductora.

Seducción en la noche

La noche en el bar es densa, cargada de un deseo que se siente flotar en el aire. Yo, con mi vestido negro ceñido, me siento en mi rincón habitual, cada sorbo de champán refleja  lo que quiero sentir esta noche. Entonces lo veo. Su mirada me atrapa cuando se encuentra con la mía; algo en esos ojos promete placeres oscuros y profundos. 

Nada existe fuera de ese preciso y único instante. Él levanta su copa, yo respondo con una sonrisa que contiene una invitación desnuda. Comenzamos a jugar con las miradas convertidas en caricias, promesas de lo que va a suceder. 

Él se levanta, su figura imponente acercándose a mí, mi corazón late más fuerte. “¿Sabes? Tus ojos son la única luz que necesito esta noche», susurra, siento su voz dentro de mí. Respondo riendo provocativa: “¿Sabes? Tu audacia es la única bebida que deseo probar”.

Nuestras palabras son preludios de lo que nuestros cuerpos anhelan. Su mano roza la mía, mi piel se estremece por todo mi cuerpo. La conversación es un juego de seducción que avanza sugerentemente hacia la inevitable conclusión. Nuestras miradas se desvían hacia los aseos, un santuario de intimidad en medio del caos.

Entramos juntos, y en el momento en que la puerta se cerró, me empuja contra la pared, sus labios mordisquean los míos en un beso que es pura lujuria. Su lengua explora mi boca mientras una de sus manos masajean con fuerza mis pechos, pellizcando a través de la tela mis pezones endurecidos. Desliza su otra mano bajo mi falda, hurgando dentro de mi empapado tanga. «Estás tan húmeda…”, murmura, sus dedos explorando mi intimidad con una precisión que me hace jadear y retorcerme.

Con una rapidez que delata su urgencia, desabrocha su pantalón, liberando su erección. Yo, sin poder esperar más, la guió hacia mi entrada, y en un solo movimiento, él me penetra profundamente. El gemido que escapó de mis labios es casi animal. Cada embestida empujando con sus caderas una declaración de posesión, golpeando en mi interior con una precisión que me desarma. Sus manos agarran mis nalgas, abriéndome más, mientras los feroces movimientos de su cintura prosiguen sin ninguna piedad.

«Más fuerte», le susurro al oído, y él responde con un ritmo todavía más intenso. Siento cómo su miembro me llena, golpeando cada rincón dentro de mí, cada empujón es más profundo, más rápido, acumulando cada vez más placer en un crescendo insoportable. Llegamos juntos al clímax, su semen caliente me desborda mientras mis paredes internas se contraen alrededor de él, apretando con fuerza su verga y prolongando el éxtasis.

Nos recomponemos, arreglamos nuestras ropas con una urgencia que contrasta con el salvaje placer que acabábamos de compartir. Salimos de nuevo al bar, con una sonrisa de complicidad. La noche no ha hecho más que empezar.

@MedussaEros

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About Galiana

Escritora, bloguera, podcaster, enamorada de todo lo que huele y sabe a Cultura
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2 Responses to «Gana el rojo pasión» por Medussa (@MedussaEros): «Seducción en la noche»

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  2. Avatar de PercheronAC PercheronAC dice:

    Se echaba de menos algún relato picantón 🌶️ como este últimamente. Gracias, Galiana, en la variedad esta el gusto.

    😎

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