¿Has rellenado alguna vez un perfil para una Apps de citas? te invito a hacerlo
El perfil
Buscar pareja en un portal de estos especializados en este tipo de asuntos parece sencillo pero… ¡Joder! De sencillo no tiene un pelo.
Empiezas rellenando un apartado de datos personales en los que alguna que otra cosa falseas. El verbo falsear digamos que no es del todo correcto, más bien sería exageramos aquello que queremos resaltar y minimizamos lo que pretendemos que pase desapercibido. El resultado es un batiburrillo que realmente nada tiene que ver con cómo eres pero, al fin y al cabo, no son más que datos personales.
El verdadero follón es cuando llega el apartado de definirse uno mismo, ahí es cuando la cosa se pone realmente peliaguda.
¿Cómo se define uno a sí mismo? La cosa tiene su aquel.
Después de leer un montón de perfiles he llegado a la conclusión que hay una horquilla que va entre los que son petulantes, engreídos, infantiles, absurdos y termina en los que básicamente son gilipollas. Mi idea es no ser nada de eso, por lo que ya me supone un reto.
Por si esto ya no fuera importante debo añadir un pequeño matiz más, algo que no debería obviar y que todavía no sé si voy hacerlo. Tengo una enfermedad diagnosticada no contagiosa. La primera cuestión es que no se si debo incluirla o no porque uno no debe ir por ahí contado sus intimidades. Aunque, visto lo que he visto aquí, hay algunos que hasta hablan de padecer enfermedades importantes de transmisión sexual lo cual no es mi caso.
Puesto que definirme a mí mismo me causa cierto desasosiego puedo dejarlo para otro rato, pasemos a la siguiente fase que es el anuncio. En principio no debería presentar mucho problema, más o menos la cosa sería así:
Hombre busca una relación estable.
Entiendo que uno se inscribe en este tipo de portales no para sexo ocasional, porque para eso no hace falta todo este tinglado. Pasa que queda un poco soso hombre busca una relación estable, es que eso y nada es lo mismo. Creo que voy a tener que pensar algo más.
Divorciado tras un largo matrimonio, separado tras dos largas relaciones. Busco una relación estable.
Supongo que de esta manera dejo claro que soy hombre de relaciones largas, que no voy de cama en cama y que no soy un aquí te pillo y aquí te mato.
Después añadiría, para darle no sé un poquito más de empaque y no dejarlo todo ahí…
Divorciado tras un largo matrimonio, separado tras dos largas relaciones. Busco una relación estable. Me considero un tipo atractivo, más por los que me rodean que por mí mismo, aunque personalmente no me veo nada mal. Digamos que soy resultón, no el más guapo del país, tengo ese atractivo que me proporciona parejas sin tener que buscar demasiado.
La verdad es que no sé por qué estoy rellenando este perfil de esta app de buscar pareja. Supongo que todo tiene que ver cuando me diagnosticaron la dichosa enfermedad, justo después de mi última separación, de mi última gran depresión.
Porque, sí, soy adicto a las depresiones tras las separaciones, cada cual se lo toma como puede, a mí que me dejen me desorganiza por dentro, me causa desconfianza en mí mismo, se me quiebra el alma, durante un tiempo no soy más que un amasijo de huesos con algo de carne y mucho de prozac.
Aquí estoy, a punto de cumplir los treinta y todos, rellenando el perfil de un portal que se dedica a buscar pareja sin saber muy bien por qué lo estoy haciendo. Me miro al espejo y sigo siendo un tipo atractivo, aunque haya perdido algo de peso. Siento que realmente estoy perdiendo el tiempo rellenando esta cosa tan imbécil, cuando la verdad no tengo tiempo para ello.
Tiempo, tiempo es lo que no tengo según el médico.
No quiero pensar en eso, no me apetece, porque no va a sacarme de nada. Es lo que hay, por muchas vueltas que le dé el diagnóstico no va ser otro, la enfermedad no va a desaparecer, ni tampoco alguien se va sacar una cura milagrosa de la manga.
Voy a centrarme en poner el anuncio, que es lo que estoy haciendo.
Tipo joven busca compañero de viaje.
¡Qué horror se me acaba de ocurrir! Da la sensación que soy un aventurero de medio pelo o algo mucho peor. Ni de coña voy a escribir eso. Además, ¿dónde voy a viajar?, al final de mi vida. Joder, invitar a viajar a un desconocido al final de mis días es macabro, retorcido y asqueroso. Mejor me centro, me dejó de gilipolleces, aunque esto que estoy haciendo sea la mayor gilipollez que he hecho en toda mi vida y debo reconocer que he hecho unas cuantas.
El anuncio sería algo así:
Hombre divorciado, de treinta y todos. Busco pareja estable. Soy pensionista.
¿Por qué coño pongo lo de pensionista? ¿Acaso quiero atraer a todos los jovencitos que quieran buscar estabilidad económica a mi costa? Ya me vale. Si es que estoy obsesionado con la dichosa enfermedad, es que no me la saco de encima.
Escribir un anuncio sin pensar en la enfermedad ni en nada que tenga que ver con ella, ¿seré capaz?:
Hombre cercano a los cuarenta. Busca hombre para relación estable y no tóxica. Discreto, fiel y leal.
Pero quién me he creído yo para ponerle condiciones a nadie. Yo, que me puedo morir en cualquier momento, le pido discreción, fidelidad y lealtad a un tipo que no conozco y ni siquiera le voy a decir que la puedo espichar en cualquier momento. Eso muy leal, muy leal, no es.
Busco pareja. Necesito cariño.
Joder, voy de mal en peor. Parezco un tipo desesperado.
Será mejor que me deje de zarandajas y piense más en cómo soy y en lo que busco realmente. Voy a hacerme un té para orearme. Me parece que el beber no ha centrado las neuronas que aún me quedan.
Tipo atractivo busca semejante para lo que el futuro nos depare.
Pelín cursi ha quedado, pero tampoco está tan mal. Podría añadir…
Tipo atractivo busca semejante para lo que el futuro nos depare. Si quieres conocerme ven a mi casa, recuerda que soy un hombre y valoro sobremanera la discreción.
Ahora que tengo el perfil para esta app de buscar pareja y antes de darle al botón de enviar voy a bajarme al bar de la esquina. Me gustan los métodos de siempre. Te pides algo en la barra, te acercas al chico con quien has intercambiado un par de miradas, le preguntas, le invitas a una copa y el resto ya vendrá después.
Galiana













