Y ahora, ¿qué?

Tras cuatro años de inestabilidad política, con un ir y venir a las urnas que de fiesta de la democracia ha pasado a macrobotellón, lo único que hemos sacado en claro es un país dividido entre la derecha y la izquierda incapaz de formar una mayoría que permita formar un gobierno para salir del bloqueo.

Bloqueados no, noqueados han quedado los de Ciudadanos tras los resultados obtenidos la pasada noche. Rivera en abril se creyó al amo del juego, se colgó el cartel del líder de la oposición sin serlo, y se ha marcado un UPyD en toda regla. Y ahora, ¿qué? El líder de los naranjas ha personalizado tantísimo el partido que nadie sabe qué va a pasar. En política las tonterías, las vanidades, las egolatrías, las indecisiones, los desnortes, las incoherencias y los narcisismos se pagan muy caros.

Los votos perdidos de los naranjas no se los ha llevado el PSOE con el giro que el líder de los socialistas le dio al partido hacia el centro-derecha, éstos se han repartido entre el PP y Vox.

Si el gran perdedor de la noche ha sido Rivera la otra cara de la moneda sin duda alguna ha sido Abascal. La cuestión catalana y la exhumación del Dictador han conseguido aupar a Vox como tercera fuerza política. ¿Y ahora? ¿Abascal podrá al fin tratar de tú a tú a Casado?

El PP se colgó la medalla de ganador la pasada noche al subir el número de diputados. Casado ha consolidado su liderazgo frente a los suyos, aunque ha tenido que envainársela y virar el partido al centro derecha rodeándose de gente como Ana Pastor. Será interesante ver qué hace con Cayetana Álvarez de Toledo, la relación con Abascal y los suyos, y cómo encaran su relación con una izquierda abocada a formar un gobierno Frankenstein no, lo siguiente.

Vox y PP le agradecen infinitamente a Iván Redondo y Sánchez la convocatoria electoral, aunque en la izquierda anoche aprendieron que las urnas las carga el diablo.

Unidas Podemos continúa desangrándose elección tras elección. Ya nada queda de aquella coalición morada que pretendía asaltar los cielos de Moncloa a las bravas. Los votos que ha perdido no se los ha llevado el PSOE, se han perdido entre la abstención y los que han votado en blanco. El líder de de Ferraz siempre pensó que el 10N aniquilaría por completo a su archienemigo, Pablo Iglesias. Los socialistas han derrochado esfuerzos en una campaña electoral innecesaria, para terminar perdiendo algún diputado y, lo que es peor, con la misma capacidad/incapacidad de formar gobierno que en abril. Entonces Sánchez contó para su investidura como Presidente con el voto del PRC (Revilla) e, hipotéticamente, ahora tendría los tres diputados de Errejón.

Errejón no es un hombre para liderar ningún partido político, es una mente pensante, un ideólogo, un repartidor de magdalenas y poco más. ¿Alguien sabe qué pretendía con Más País?

La suma de la izquierda no tiene mayoría para formar gobierno, la derecha tampoco. Llevamos cinco elecciones en cuatro años, en la mente de los de a pie una pregunta. ¿Y ahora qué?

Galiana

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Escritora, bloguera, podcaster, enamorada de todo lo que huele y sabe a Cultura
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3 Responses to Y ahora, ¿qué?

  1. Pingback: Y ahora, ¿qué? – Manuel Aguilar

  2. Avatar de sara sara dice:

    Vivimos en un país en el que nada es creíble y en lo que puede pasar cualquier cosa , habrá unas terceras elecciones?

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