Hola a todos! En este último capítulo de la serie de consejos quería tratar un tema que en muchos casos pasa inadvertido y que me gustaría visibilizar desde este espacio virtual. Las Navidades van asociadas a reencuentros, ambiente familiar y compañía al fin y al cabo, pero cuesta pararte a pensar a veces en la presión que generan en las personas las ausencias y la soledad en estas fechas. Así que hoy hablaremos de salud en un sentido más psicológico y emocional.
El ambiente festivo general muchas veces nos empuja a tener que ponernos una máscara y pasar todas las Navidades haciendo ver a los demás que estamos tan bien como ellos y que somos felices. Esto hace que la Navidad tenga también una parte oscura, en la que las depresiones se agravan y también los suicidios.
En muchos casos, juntarte a la familia y amigos nos hace pensar en los que ya no están y esa tristeza es un sentimiento igual de legítimo que la felicidad de los reencuentros. Por ello me gustaría aconsejaros que nunca, pero menos en estas fechas, escondáis lo que sentís por miedo a arruinar el ambiente o afectar negativamente a los demás. Expresar emociones es algo que nos hace humanos y es absolutamente necesario para nuestro bienestar emocional y psicológico, y hablo de emociones tanto positivas como negativas. Si durante estas fechas estás pasando por una situación como esta compártela con los tuyos y déjate ayudar antes de guardártelo para ti mismo y convertirlo en un problema aún más grave.

Por otro lado, me gustaría señalar que nuestros mayores son los más vulnerables a esto, y los que en muchos casos más sufren de depresión en estas fechas. Además son personas en muchos casos dependientes, frágiles y solas. La soledad puede llegar a ser una auténtica tortura en Navidad, ya que la asociamos a la compañía, y cuando no la tenemos podemos llegarnos a sentir muy miserables. Por eso también os invito a que si estáis solos busquéis activamente compañía, y que si conocéis a alguien que pudiera estarlo le brindéis la vuestra, para así poder compartir todo lo bueno que hay en Navidad y evitar el sufrimiento de personas queridas, que en muchos casos padecen en silencio.
Bueno, con esto concluimos aquí mis 6 consejos sobre hábitos saludables en Navidad. Espero que hayáis disfrutado leyéndolos tanto como yo escribiéndolos y que os hayan servido para al menos parar a pensar en vuestra salud un par de minutos y concienciaros un poco más. Muchas gracias a todos por leerme y ¡Felices Fiestas!
Ramón Valenzuela











