
Estas hierbas y plantas que se abren salvajes e indomables paso entre las grietas de lo construido por el ser humano no se encuentran en lo más intrínseco de la selva, rescoldos de una antigua civilización desaparecida.
En pleno casco urbano de Madrid, cercanas a la linde entre Vallecas y Moratalaz, estas escaleras han sucumbido a la poderosa naturaleza.

Jose Raigal