
El arrebato tecnológico de estrenar un nuevo trasto pillado en el Black Friday no me hace olvidar placeres más primitivos y básicos, menos cargados de chips y transistores y más rebosantes de grasas e hidratos.
Mucho iPad, mucho iPad, pero en este momento vendería, una vez más, mi alma al diablo por un pepito de ternera gigante del Burguer Vikingo.

@JoseRaigal












Me apunto al pepito de ternera. !!rico, rico!!
Me gustaMe gusta