Fue hace ya la friolera de una década y aún así todos podemos recordar donde estábamos, qué hacíamos aquella mañana con una precisión meridiana. ¿Todos? todos no, 190 de los nuestros no recuerdan, no hacen, no dicen, se fueron, ya no están. Por encima de lo duro que fue, y que para algunos continúa siendo ¿no es tiempo más que suficiente para seguir adelante y dejarnos de mirar siempre al pasado?
No se trata de olvidar, de hacer como si nunca hubiera existido aquella monstruosidad, pero tampoco de hacer un panegírico sobre aquella tragedia. Tenemos la mala tendencia de poner sobre la mesa los muertos, de regodearnos, y va siendo hora de dejar estos malos hábitos, de aguardar la fatídica fecha para ver como sacamos tajada de ello, porque al fin y al cabo es lo que se termina haciendo.
Por partes, que no se puede meter a todos en el mismo saco ni es lo mismo jabón que hilo verde aunque todo sea para la ropa.
Seamos sinceros ¿no estamos hartos del aprovechamiento que desde ciertos sectores se hace año tras año, y van 10, de aquella barbaridad? Aquí, con todos nuestros respetos para quienes aún sufren las secuelas y el dolor de todo aquello entre las paredes de su casa a diario, gustamos de hacer homenajes con temas como éste para salir en la foto, conseguir promociones personales, fama, notoriedad y algún que otro ascenso.
No vamos a nombrar a quienes a lo largo de estos años han hecho negocio con esto, porque ha habido muchos, tal vez demasiados, y no seremos nosotros los que señalemos con el dedo a quienes se han lucrado exhibiendo el dolor propio o el ajeno, porque quien más quien menos sabe como se ha comportado en todo esto.
Tampoco vamos a traer a colación las teorías conspiranoicas de las que algunos llevan viviendo una década, porque son tan insostenibles que no dan ni para un programa de Iker Jiménez.
Hoy veremos a políticos en Actos de recuerdo de todo esto, con caras compungidas como si de verdad siguieran sintiendo el dolor de todo esto. Un poquito de por favor, que es vergonzoso ver a Servidores Públicos “jugar” descaradamente con todo aquello.
Los Medios de Comunicación nos saturarán con programas recordatorios, como si necesitáramos revivir lo sucedido. No sabemos si su intencionalidad está en hacer caja, o sencillamente que les puede el poder del morbo que siempre proporciona un buen muerto.
No, no vamos a dejarnos a las familias que sufrieron directamente el golpe, ni a las Asociaciones que empuñando la memoria de los muertos sigue dándose golpes de pecho cada año en este día, porque en algunos casos no hacen sino mantener las llamas de aquel infierno y eso no deja avanzar a los vivos.
Dicho todo esto diremos que nosotros podríamos recordar donde estábamos, qué hacíamos aquel 11 de marzo de 2004 pero no vamos a hacerlo, nos negamos a revivir aquella barbarie, a seguir viviendo a costa de los muertos.
Galiana












¡Chapeau!
Me gustaMe gusta
Muchas gracias
Me gustaMe gusta