Oscar y Gallardón

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Este año como los anteriores hemos asistido desde el salón de casa, no estamos para dispendios, a la ceremonia de entrega de los Oscar. La cosa desde el principio estaba clara entre “12 años de esclavitud”, “La gran estafa americana” y “Gravity”, y al final la ganadora ha sido “12 años de esclavitud”.

Dejando a un lado los fastos cinematográficos a los que tan dados son los yanquis y que con tan poca gracia copiamos en nuestro país, hemos pasado el fin de semana dando vueltas a cómo Gallardón está decidido a arrastrar el buen nombre de la Justicia española por el fango en cuanto tiene ocasión.

El asunto es que en protección de Derechos Humanos, no sabemos si el salir de una Dictadura que nunca fue juzgada algo ayudó, hemos pasado de ser la avanzadilla europea a la comidilla de medio mundo, de ser un ejemplo a ser lo peor de lo peor.

Para quienes no se hayan enterado, desde este fin de semana ya no tendremos más Jueces tipo Garzón investigando a dictadores chilenos por crímenes de lesa humanidad, porque a Gallardón los jueces estrella más allá de nuestras fronteras se le atragantan. Suponemos que Kim Jon-Un, dictador de Corea del Norte, habrá enviado un mail dando las gracias al Ministro de Justicia porque puede seguir atentando contra quien quiera sin que ningún juez español se atreva a meter sus narices por allí.

En la práctica esto supone que desde ahora solo se podrá enjuiciar en España delitos graves cometidos fuera del territorio nacional cuando la causa afecte a españoles o nacionalizados. La familia de José Couso, el cámara de tv asesinado en la guerra de Iraq por soldados americanos, está pensando en hacerle un homenaje de agradecimiento al Ministro de Justicia por dejar impune un crimen de este calibre y eso que la víctima era española.

Por si que el Gobierno de Rajoy se haya cargado la Justicia Universal no fuera como para sacarnos los colores y abochornarnos como país, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea nos ha dado un ¡zas! en toda la boca.

Resulta que Montoro se sacó de la manga el famoso impuesto del “céntimo sanitario” en los carburantes y resulta que aquello, siempre según sentencia del TJUE, fue una actuación de “mala fe” del por entonces Ministro de Aznar.

A resulta de la sentencia el Estado tiene que devolver todo lo que recaudó -unos 13 mil millones de euros– porque eso de cobrar dos veces el mismo impuesto cambiándole el nombre no ha colado en Bruselas. La guerra entre el Estado y las CCAA está servida, nadie se hace responsable del cobro y por supuesto ninguna de las dos Administraciones tiene intención de hacerse cargo de devolver al contribuyente lo suyo.

Empezar la semana sabiendo que Gallardón en lugar de adecentar la Justicia, como dijo que iba a hacer al tomar posesión de su cargo, la está enlodando nos encabrona, pero no más que ver como nuestra película preferida, Nebraska, se ha quedado sin estatuilla.

Galiana

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Escritora, bloguera, podcaster, enamorada de todo lo que huele y sabe a Cultura
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2 Responses to Oscar y Gallardón

  1. Avatar de marcosangulojavier clamorsegovia dice:

    Mañana verás publicado cómo me voy a cobrar ‘mi céntimo sanitario’

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