Él, que parecía un hombre corriente y quizá algo simple en el momento de conocerle, demostraba conocer perfectamente mis reacciones. Un mensaje a mi móvil me avisó de que llegaría al día siguiente por algunos problemas de última hora. Mi ansiedad aumentó junto a mi excitación.
Se había hecho conmigo y manipulaba mis emociones.
Friné
