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La estupidez de este Gobierno no conoce límites, es más, de aquí a que se vaya veremos más de una estupidez gubernamental, encabezada por Rajoy.
En el tema de la cuestión catalana Rajoy pensó que con dejar pasar el tiempo vería el cadáver de los independentistas pasar por su ventana, y ha sido que no, que pasaremos todos más muertos que vivos antes.
Catalunya le está sirviendo para esconder su ineptitud en otros temas. Los de a pie somos idiotas, pero no tanto como nos considera el Presidente del Gobierno.
No vamos a decir que Mas no es responsable de todo lo que está sucediendo, más que nada porque lo es, pero también es cierto que la situación no estaría donde está sin la inestimable colaboración de Rajoy.
La CUP ha encontrado, en este par de pánfilos soberbios ególatras, la vía perfecta para organizar la fiesta de la independencia a su gusto y manera. ¿Qué viene el Tribunal Constitucional a paralizarlo todo? Se pasan por ahí mismo lo que el Alto Tribunal diga o no diga. Ellos van a ir a su ritmo. Enviándoles a la cárcel por insurrectos lo único que consiguen es convertirles en héroes, y de ahí a ser mártires por la causa soberanista hay nada y menos.
El Gobierno de Rajoy no puede dar un paso en falso, la CUP lo sabe y de ahí que marque el paso en la cuestión catalana. Si Rajoy se equivoca, game over, y no hay insert coin suficiente en el mundo que le consiga una bola extra. La incertidumbre se va a adueñar de España y ve tú a estabilizar este jodido país una vez que has agitado la nitroglicerina.
La CUP juega con ventaja en todo este maldito y odioso juego del independentismo. En caso de que los dados le manden a la cárcel estará un par de turnos sin jugar. Una vez que salga volverá a la casilla de salida, y con la rapidez que le permitan los dados avanzará por el juego a sabiendas que llegará al final cuanto toque, ni un minuto antes ni uno después, porque para ellos lo importante es alzarse con la victoria, no importa las veces que uno tenga que comenzar la partida.
Artur Mas no es más que un peón en todo este entramado. La CUP no va a dudar en sacrificarle, más que nada porque ya está más que sacrificado. El hasta el momento Presidente en funciones de la Generalitat es consciente que ha perdido la partida, pero como los malos jugadores tiene que morir matando. Le da lo mismo que en su caída Catalunya quede a la altura del betún, que la sociedad catalana esté más que fracturada, y la española perpleja por cómo se ha desarrollado el asunto del independentismo catalán.
En cuanto a la participación del Tribunal Constitucional en todo esto, es de árbitro que tiene que medir muy bien sus acciones porque tal y como está la situación pitar el final del partido antes de tiempo puede provocar una invasión de campo y luego vienen los líos, las multas y la falta de responsabilidades.
Galiana