Somos inocentes mientras no se demuestre nuestra culpabilidad, al menos eso defiende la Constitución.
La verdad a nivel coloquial es muy distinta.
Solemos decir una vez ha terminado juicio esa persona es inocente en lugar de es no culpable, sin darnos cuenta que fue inocente durante todo el proceso, lo único que sucedió durante el procedimiento judicial fue que el juez le declaró NO CULPABLE ya que siempre se mantuvo intacto su principio de inocencia.
Galiana