40 años sin Dictador

 avatar nuevoHace 40 años el Dictador de este país murió en su cama, era de un hospital, pero para el caso es lo mismo porque ése no es el lugar donde debía haberla espichado. En todo este tiempo no hemos sido capaces de dejar olvidado en el rincón más oscuro de nuestra memoria el gesto compungido, en blanco y negro, de Arias Navarro en la televisión anunciando su muerte con todo lo que ello conlleva.

40 años después de aquello es cierto que ya no vivimos en una Dictadura. Tenemos un Jefe de Estado que no hemos elegido los españoles en las urnas. Heredado por línea directa de consanguineidad de aquel famoso discurso que en 1969 dio el golpista del 36 Francisco Franco, por aquel entonces apodado “El Caudillo”, sentando catedra con su famoso “Todo está atado y bien atado”.

Han pasado 4 décadas y aún seguimos teniendo una parte numerosa de la sociedad, retrograda, atemporal, clasista, rancia e involucionista que añora el regreso de aquellos tiempos. Una parte que se “engorila” cada vez que se menciona que el tiempo entre la Guerra Civil, que vino tras el Golpe de Estado del 36, y la democracia fue una dictadura donde las libertades de este país estaban secuestradas.

La derechona saca las uñas cuando el resto de la ciudadanía pide aplicar la Ley de Memoria Histórica de 2007. Estos individuos, de bigote estrecho en el labio, no aceptan llamar a las cosas por su nombre, ni quieren oír hablar de restituir el honor de las personas que fueron vilipendiadas y represaliadas por un dictador de medio pelo que tanto mal hizo a este país.

Estos señoritos del pan pringao, de misa de domingo y costumbres rancias siguen sin entender que los muertos no pueden continuar enterrados en las cunetas, sino donde sus familiares quieran. Mausoleos como el Valle de los Caídos no hablan de la gloría de España, más bien de todo lo contrario. Son edificaciones que exaltan el horror de una época que los españoles quisiéramos poder arrancar de nuestra historia.

La España del siglo XXI nada tiene que ver con la que nos dejó el Dictador cuando murió hace 40 años. Hoy a los de a pie nos asquea tener que pronunciar el nombre de la calle en la que vivimos si se corresponde con el nombre de un militar golpista del 36. La Ley de la Memoria Histórica dice que eso no debería ser así, pero… pero en muchos Ayuntamientos, gobernados por la derecha, se siguen resistiendo a terminar con todo eso de una puñetera vez.

En esta España del siglo XXI que el gobierno se empeña en vendernos que es próxima a países como Francia o Alemania, resulta que se continúan haciendo cenas, misas y homenajes a un dictador, a un desalmado que nos robó 40 años de libertades a todos los españoles.

¿Algún día pasaremos la página de esa etapa negra de nuestro país? Mientras tengamos engorilamientos de la derechona cada vez que se habla contra el dictador va a ser complicado. Mientras una parte de la sociedad siga encabronada porque la Ley de la Memoria Histórica no se está aplicando va a ser que no.

El dictador murió hace 40 año, desde el 78 vivimos en democracia y todavía no hemos sido capaces de cerrar demasiadas cuestiones. Con todo ese tiempo, va siendo hora.

Galiana