
Este año, como todo en 2020, la Navidad será “rara y diferente”: no besos, no abrazos, no celebraciones de toda la familia, no bailes ni cantes… Se presenta un panorama un tanto frío y anodino. A pesar de ello, no permitamos que el calor del espíritu navideño quede fuera de nuestra vida.
Dejemos que vuelva a reinar esa paz, esa solidaridad, ese amor que, al menos por una vez al año, viene para recordarnos que cada uno podemos y debemos aportar nuestro granito de arena para ayudar a los que más lo necesitan, para hacer de este mundo un lugar mejor para todos.
Yo no soy muy de Navidad, lo reconozco, soy más de todos los días, pero veo que es necesario para el equilibrio del mundo actual que, al menos una vez al año, se promueva todo lo que conlleva el espíritu navideño: paz, solidaridad, amor, fraternidad, tolerancia, alegría… Por eso, este año he querido dedicarle su tiempo.
Con el deseo de que este estado de Navidad sea duradero para todo el año, mejor, para todos los tiempos, os envío mis mejores deseos.
No he destacado el lado consumista de la Navidad. Suelo olvidarlo porque no lo practico, pero reconozco que es una realidad inevitable que beneficia a muchos económicamente y que produce muchos residuos y desperdicios tanto de alimentos como de materiales, envoltorios, plásticos… Por favor, hagamos un consumo responsable y justo.
Este mes, en el momento musical: Curiosas versiones de canciones navideñas
La Navidad no se trata de abrir regalos, sino de abrir los corazones.
Janice Maeditere, ¿?
—ooo—
Ojalá pudiésemos meter el espíritu de la Navidad en jarros y abrir un jarro cada mes del año.
Harland Miller, 1964 – Actualidad.
Escritor y artista británico.
Autor de obras como In shadows I boogie.
—ooo—
La Navidad no es un momento ni una estación, sino un estado de la mente. Valorar la paz y la generosidad y tener merced es comprender el verdadero significado de la Navidad.
John Calvin Coolidge, 1872 – 1933.
Trigésimo presidente de los Estados Unidos de América.
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Reflexión: Como estado de la mente podemos crearlo y mantenerlo cuando y cuanto deseemos. Mi deseo número uno de Navidad: Que mantengamos viva la llama de la Navidad en nuestros corazones en todo momento. Nuestro planeta será entonces un lugar mucho más humano y feliz para vivir.
Te invito a leer mi blog Corazón futuro
