
Hubo un tiempo en que disfrutábamos de cosas sencillas como el contacto personal o el café sin preocupaciones.
Respirábamos libres y buscábamos las distancias cortas. Ni pensábamos en distanciarnos, al contrario.
Esos tiempos volverán. O no. Pero ya nos vamos acercando, respiramos todavía y necesitamos vivir en libertad.

