
Los minions, miembros de honor del selecto club de la imaginería friki, son más adictos a las bananas que, propiamente, los amos de las bananas.
Pese a ello, en esta ocasión y de forma excepcional, el minion Bam Bam ha resultado de armas tomar y se ha encaramado a la posición dominante. Pequeño pero matón.
