Miradas furtivas: Cuando Delicias se gana el nombre

El Paseo de las Delicias nace en Atocha para finalizar en Legazpi. Es otra de las zonas por las que me he movido durante tres décadas por muchos y variados motivos personales y profesionales.

Habitualmente rebosante de vehículos atascados y enojados, es un placer el sosiego de los escasos momentos (habitualmente en domingos y fiestas de guardar) en que está semidesierto y su punto de fuga se pierde en el horizonte.

 

Jose Raigal