
Sólo puede quedar uno. O no, mejor no. Monopolios no, gracias. Muchas marcas de móviles, porfa, muchos sistemas operativos. Competencia, competencia y más competencia. Mejora y abarata los productos, beneficiando a los usuarios.
En una esquina tenéis a Samsung, con Android en sus venas. En la otra a Apple, asistido por iOS, las dos marcas que copan el primer y el segundo puesto en el ranking mundial de smartphones.
Hay elementos claramente diferenciadores entre una y otra. Apple tiene un ecosistema en el que se mueven sus dispositivos, que constituyen un todo fácil de utilizar, muy cómodo para la productividad y el ocio. Samsung ha desarrollado no exactamente un ecosistema pero sí valores añadidos como Samsung Dexque facilita enormemente la colaboración entre dispositivos. Con sus nuevas funciones inalámbricas se acerca un poco más al veterano y en constante evolución ecosistema de Apple.
La fotografía es un campo de batalla encarnizado, Samsung domina claramente con sus modelos Galaxy S Ultra en el campo de los zoom. Apple continúa siendo imbatible a la hora de subir fotografías y vídeos a redes sociales, Instagram de forma destacada. En creación de vídeo Apple también sigue sacándole ventaja a Samsung.
En cuanto a Hardware los procesadores de Samsung y Apple son auténticas bestias, pero se ha visto que el A15 Bionic que Apple calza en su serie 13 de iPhones de 2021 tiene más fuerza bruta que los Exynos 2200 de la serie Galaxy S22 que Samsung acaba de presentar en 2022. Las baterías han mejorado mucho, la del S22 Ultra es muy buena pero la del iPhone 13 Pro Max es simplemente brutal.

Y el punto que me dio la idea para este post fue el de las actualizaciones de software y seguridad. Samsung ha anunciado que sube a 4 años las actualizaciones de sistema operativo para su gama alta, a la vez que un año más, hasta cinco, las de seguridad.
Apple le sigue dando sopas con honda. Mantiene actualizados completamente sus móviles hasta 7 años. Sí, es cierto, mucha gente cambia de móvil cada dos o tres años, pero eso ya es otra decisión personal de cada uno. No porque el móvil haya dejado de ser tan seguro o funcional. De hecho, la política de actualizaciones de Apple tiene buena parte de mérito de que los iPhones sean los móviles que más lentamente se deprecian, al tener más años de vida útil que un Samsung.
Si me voy a gastar más de 800 ó 900 euros en un móvil quiero que me dure el máximo tiempo posible actualizado y seguro. Si la batería se va gastando ya la cambiaré en un servicio oficial pero, con la cantidad de contenido e información que llevo en el móvil, no me apetece que la seguridad y el sistema operativo estén desactualizados y obsoletos por los problemas que pueda acarrearme.
Esta mejora en las actualizaciones por parte de Samsung en un buen paso para acercarse a su rival pero aún debe comprometerse a actualizar algún año más para que el combate no continúe siendo, al menos para mí, tan desigualmente favorable a Apple. 🍏😎