Partido a partido

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Tal y como están las cosas en este momento en la campaña electoral, y salvo que los dioses decidan intervenir con alguna de sus gracietas, parece evidente que el PP ganará las elecciones. El triunfo será pizca más menos que el del 20D, lo que viene siendo que el asunto de formar gobierno está complicado no, lo siguiente.

La cuestión es si queremos que el 27J sea una repetición del 21D, y de los meses que han transcurrido desde entonces incluida una nueva campaña electoral para repetir elecciones a final de año, o vamos a ponerle remedio para salir de este diabólico bucle en el que estamos metidos.

Ir de elecciones en elecciones cada seis meses con un país paralizado institucionalmente es algo que no debemos ni podemos permitirnos. Nos toca a los votantes darle vueltas a la cabecita para ver si somos capaces de dejarles las cosas más claritas a los que tienen la obligación de formar gobierno.

La ecuación que se va a plantear el 27J es perversa, mucho más si cabe que la del 21D. El Parlamento fragmentado va a estar en la misma línea que los comicios pasados, pero el asuntillo de pactar se ha complicado y mucho.

El PP le tenderá la mano a Ciudadanos, por aquello de la derecha con la derecha se entiende por naturaleza. La naturaleza en este caso no está tan clara. Albert Rivera no quiere apoyar un gobierno que tenga la corrupción como forma de hacer política, detalle que le honra. Le honra a medias, para ser más sinceros. En Madrid el gobierno de Cifuentes se sostiene gracias al pacto con Ciudadanos, y cada vez que tramas como la Púnica, Castellana, Gürtel y demás destapan un nuevo nombre directamente relacionado con el “trincamiento” los de la formación naranja tiene que hacer ingeniería para seguir manteniendo el pacto.

Unidos Podemos está seguro que va a ser segunda fuerza política. Su líder está convencidísimo que hasta podría derrotar al PP. Dejando a un lado los sueños de grandeza de Pablo Iglesias, la coalición de Podemos con IU-IP si juega bien sus cartas podría tener opciones de perder las elecciones, pero de formar gobierno. Dependerá del resultado que coseche el PSOE.

Los resultados del PSOE no son lo mismo con sorpasso que sin él. Quedando segundos y con los mimos escaños que en diciembre los Barones se tienen que tragar a Pedro Sánchez sí o sí. De resultar terceros y bajando en número de escaños lo que no está escrito, el actual líder de Ferraz debe ir a la calle la misma noche electoral, si no lo hace es un inconsciente y un irresponsable. En el primer caso la estrategia sería calcada a la del 20D, tender la mano a la izquierda y dejar que desde Unidos Podemos le vuelvan a entretener con la posibilidad de un pacto, que nos llevaría a una repetición de la jugada incluyendo nuevos comicios a final de año. En el caso que la derrota sea histórica se abre el interrogante. El PSOE comandado por otro líder, ya veremos quien asume la responsabilidad finalmente, ¿chupará banquillo apoyando a Unidos Podemos, o preferirá entregarse en manos del PP?

Complejo sistema de ecuaciones en que tenemos de aquí al 26J, son muchas variables en torno a cada una de las incógnitas a resolver. De momento toca esperar y, como dice “El Cholo”, ir partido a partido.

Galiana