
Presunción iuris et de iure
Como no soñar
con el azul infinito,
dulce ensoñación
que brota de tu imagen púrpura.
Como no esperar un milagro
desde el misterio incorpóreo
de tus palabras eternas.
Como no contemplar un paraíso
sobre tu silueta noctámbula.
Descubrir un mundo
esmaltado y esgrimido,
en tenues nenúfares
desfragmentados
en cuarzos alternativos.
Conquistar un deseo
con el ímpetu de la juventud,
convertido
en alegres nebulosas
imantadas,
en tu mirada alquímica.
Navegar
con tu aura destilada
en moléculas centesimales.
Volar,
soñar,
ser luz de un día,
dibujando sobre el horizonte
los signos subyacentes
que nos hicieron cómplices,
ante Dios
y ante la Historia.
Te recomiendo mi último libro

@SaraRiveraGome2
