
Siente mi poema “Muerte Súbita” mientras escuchas a Hauser en Piano Concerto No. 2 (Rachmaninov) from Paradise
Muerte súbita
Como olvidar…
olvidar los golpes,
el alma vapuleada,
el corazón traspasado siempre
por puñales invisibles,
tus gritos,
tus amenazas,
tu voz
siempre dispuesta
a quebrar mi cuerpo,
con agujas puntiagudas
en medio del desierto.
No te fue suficiente
con someterme,
no te bastó
con hacerme sangrar
hasta dejarme sin oxígeno.
No te bastó
con matar a nuestros hijos,
con sentencias
en el mercado de las calumnias.
No te bastó con partirme
los brazos y las piernas,
con cuchillos de acero.
No te bastó
con acribillarme la boca
con pistolas cobardes.
No te bastó
con estrangularme con tus manos
siempre hirientes.
Por eso
ahora,
quiero que recuerdes
cada uno de tus delitos,
cada una de tus ofensas,
cada una
de tus vejaciones infinitas.
Porque algún día
tendrás que dar cuenta
ante la diosa Atenea,
quien no tendrá piedad
en ejercer su justicia
contra los reos,
de sus propias mezquindades.

