Se dice que para ser escritor hay que nacer, que nadie puede hacerse escritor. Personalmente no tengo claro que esta afirmación sea verdad, porque la constancia de escribir a diario hace y mucho por conseguirlo.
De siempre me recuerdo inventado historias para mis amigos del colegio, los compañeros de la universidad, mis hermanos, mis hijos, los oyentes de la radio, el público del patio de butacas, los lectores…
Lo que empezó siendo un afición con el paso del tiempo se ha ido convirtiendo en una profesión, en un trabajo que desempeño todos los días como si fuera una adicción.
Escribir es inventar un mundo de ficción a semejanza de la realidad, donde la imaginación se mezcla con los deseos de personajes inventados para desarrollar una trama, un argumento, y aceptan vivir unas vivencias que son exclusivamente suyas, de nadie más, que quieren y desean compartir con el lector.
Pasea por las diferentes páginas de este blog, lee mis textos y dime si te has visto reflejado en alguno de mis personajes.
Galiana
