Busqué mirarte los ojos
noche y día, con desesperación; después de intentarlo, por enésima vez, he comprendido que de ti tan solo obtendré tu espalda.
Galiana
Busqué mirarte los ojos
noche y día, con desesperación; después de intentarlo, por enésima vez, he comprendido que de ti tan solo obtendré tu espalda.
Galiana