Piedras y rejas no impiden que los bichos, incluyendo los seres humanos, no tengamos necesidad de viento fresco y libre para no ahogarnos. A la calle, que ya es hora de pasearnos a cuerpo.
Piedras y rejas no impiden que los bichos, incluyendo los seres humanos, no tengamos necesidad de viento fresco y libre para no ahogarnos. A la calle, que ya es hora de pasearnos a cuerpo.