
No todo vale ni da lo mismo. Es cierto que quienes necesitamos el café en vena estamos dispuestos a beberlo en taza, en vaso de cristal, de plástico, en termo o, como los perros, a cuatro patas en plato de hojalata.
Ahora bien, que nuestra debilidad sea más fuerte que nosotros no quiere decir que cada cual no tenga sus preferencias. Y yo, si me dejan elegir, prefiero la taza de loza para poner los labios y calmar mi adicción.

@JoseRaigal