El ser humano y la naturaleza no andan reñidos por mucho que te intenten lavar el cerebro. La acción productiva no tiene forzosamente que ser dañina, en medio del asfalto crece la vida.
El ser humano y la naturaleza no andan reñidos por mucho que te intenten lavar el cerebro. La acción productiva no tiene forzosamente que ser dañina, en medio del asfalto crece la vida.