«Gana el rojo pasión» por Medussa (@MedussaEros): «Uno. Dos. Tres. Juntos y revueltos»

Uno. Dos. Tres. Juntos y revueltos.

Harper recogía sus cosas en el centro de Madrid, el sol de la mañana filtrándose a través de las cortinas, iluminando el desorden de maletas y recuerdos. Mateo, el universitario madrileño de veintiún años, alto y atlético, con cabello castaño revuelto y ojos oscuros cargados de una nueva adicción, observaba cómo Harper hacía su equipaje. Ella, la neoyorquina de veinte años, rubia de melena ondulada sobre hombros bronceados, ojos azul tormenta y cuerpo esbelto tonificado por yoga, vestía una camiseta ajustada y shorts, preparándose para marchar al aeropuerto. En unos días, Mateo volaría a Nueva York para reencontrarse con ella y continuar el intercambio en la facultad de Periodismo.

Se habían conocido tres meses atrás, cuando Harper llegó para el último trimestre. En una clase sobre comunicación digital sus miradas se engancharon, y esa noche en una fiesta de Malasaña se enredaron. Pero Harper, promiscua y cosmopolita neoyorquina, le presentó a Paula, una universitaria madrileña de veintidós, morena y curvilínea, con la que compartía piso. «Vamos a divertirnos los tres», dijo, y Mateo, inocente todavía en estos ambientes, se sumergió en un mundo de placeres nuevos y variados. Todo el trimestre habían repetido: fines de semana aquí, en este mismo apartamento, o en hoteles, con Paula uniéndose siempre. Mateo descubrió el éxtasis de dos cuerpos femeninos entrelazados con el suyo, Harper dirigiendo con indiscutible e indiscutida autoridad.

En la cocina del apartamento, Harper lo atrajo con una sonrisa pícara. «Una última vez antes del aeropuerto». Lo besó con urgencia, lenguas empujando mientras bajaba su cremallera. Mateo la levantó sobre la encimera, subiendo su camiseta para lamer sus pechos firmes y rosados, succionando pezones endurecidos mientras ella gemía y lo rodeaba con sus piernas. Harper liberó su miembro rígido, acariciándolo lento, sintiendo su pulso. Se bajó los shorts y bragas, guiándolo a su entrada húmeda. Mateo entró de un empujón, llenándola, moviéndose lenta pero enérgicamente, cada embestida arrancándola jadeos. Ella arqueó la espalda, arañando sus hombros mientras apretaba alrededor de él. Cambiaron: Harper se giró contra la encimera, ofreciendo su trasero perfecto. Mateo la penetró por detrás, sujetando caderas, acelerando mientras acariciaba su clítoris. Harper culminó contrayéndose en oleadas, gimiendo ahogadamente con su sexo latiendo. Mateo explotó dentro de ella, temblando a la vez que la abrazaba.

Mientras se vestían, Mateo reflexionó sobre los tríos que lo habían transformado como persona. Al inicio, el concepto lo desconcertaba: dos mujeres que se sincronizaban rítmicamente, caricias que se cruzaban en un caos delicioso. Con Harper y Paula se volvió dependiente. Recordaba noches en este apartamento, Harper guiándolo hacia Paula, cuerpos revueltos en besos compartidos, manos explorando sin barreras. El sexo a solas parecía monótono ahora, falto de esa multiplicidad de sensaciones: ver a una entregada mientras la otra lo cabalgaba, gemidos en estéreo, deseo colectivo. «¿Cómo regresaré a lo simple?», pensó, mientras Harper le ajustaba la camisa. El intercambio le había robado la inocencia sexual.

En el dormitorio, antes de salir, Harper lo empujó contra la cama. El beso fue feroz cuando la mujer le masajeó la entrepierna. Mateo respondió, pellizcando un pezón bajo la camiseta haciéndola jadear. Se arrodilló, tomándolo en la boca con succiones profundas, lengua experta. Se incorporó, se subió la falda y se montó sobre él, guiándolo dentro. Mateo embistió con frenesí, caderas chocando, placer concentrado. Ella se contrajo rápido, orgasmo intenso, y él la siguió, derramándose en silencio, temblando.

En el taxi al aeropuerto, Mateo confesó: «Ya no sé lo que es tener relaciones con una sola persona. Todo el trimestre, solo tríos. No sé si podré volver».

Harper rió. «En Nueva York, más trucos». Se despidió con un beso, dejando a Mateo transformado. El intercambio continuaba.

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