
Esperar el ruido
Mando decir que la palabra huye
y el viento azota las nalgas de los árboles
y todo está oscuro en el vientre del whisky.
Mando decir que las mañanas son mujeres disléxicas
que restriegan los verbos
entre su ropa interior,
que lamen la orilla de la luz
y después se tumban
a esperar el ruido.












