Esta petición me la hizo alguien muy querido. Una persona especial, con mucha energía.
La canción no la había escuchado nunca y tuve que investigar para poder prepararla. Todo un reto.
Quizás el relato no tenga nada que ver, pero es lo que me inspiró. Espero y deseo que le guste.
Hasta que la muerte nos separe
La ambulancia cierra sus puertas y se marcha. Sin prisa, sin luces ni sirenas. Es un mero trámite, cuando llegaron los sanitarios ya era demasiado tarde, solo pudieron certificar tu defunción. Muerte súbita por falta de oxígeno en sangre. No es propio de personas sanas y en buen estado de salud. Sin embargo la vida no deja de ser una ruleta rusa.
Tú y tus manías. Deseabas celebrar tu cumpleaños en la finca, un lugar apartado, de difícil acceso. Que nadie interrumpiera la fiesta. No contaste con que algo podía salir mal.
Los invitados se van marchando, no sin antes mostrarme sus condolencias y el típico “te acompaño en el sentimiento” que tan bien suena en estas ocasiones.
Todo está en silencio. Ya no queda nadie. Solo nuestra casa, tu recuerdo y una inmensa paz.
Cada uno de los invitados podrán dedicarte sus últimas palabras de afecto y cariño en el funeral. Yo no me atreveré, cualquiera que me conozca bien sabe que no sé hablar en público y más en una situación así. Además, estaré muy ocupada pensando en ti y no podría decir todo lo que siento.
Nadie te conocía como yo, en la vida hubo secretos entre nosotros. Fuiste el perfecto hombre, esposo y amigo. Jamás tuviste un chanchullo en tus negocios ni eras capaZ de pasar por encima de cualquiera para obtener lo que quisieras. Tampoco aceptaste sobornos, ni hubo expropiaciones indebidas, blanqueo de capital, ni cuentas en paraísos fiscales. Tenías principios y yo conocimiento de ellos.
En lo que se refiere a cuestiones familiares te llevabas la palma. Eras el típico hombre de una sola mujer, a la que querías y adorabas con locura. En la intimidad, el mejor amante que he tenido jamás. Nunca una mala palabra ni un mal gesto. Para ti era una persona, tu mujer, no una cosa. En la vida me exhibiste o me utilizaste como trofeo más de caza de tu valiosa colección.
Admirabas mi inteligencia, que tuviera más de dos dedos de frente y que nadie, ni siquiera tú, aunque no se te hubiera pasado nunca por la cabeza, fuera capaz de manipularme. También admirabas mis otras dos actitudes, la paciencia y la constancia.
Fuiste generoso como el que más. Me permitías todos y cada uno de los caprichos que te solicitaba. Tan solo por el simple hecho de “presumir” después de mí. No hubo que suplicarte mucho cuando quise apuntarme a un curso de mixología, o de desinfección para la COVID, tener mi propio invernadero en el que cultivaba nogales, almendros, castaños, plantas de yuca, etc. O mi gran colección de novela negra. Todo estaba permitido.
Muerte súbita por falta de oxígeno, justo después de beberte una de mis creaciones, un Margarita Blue. Una desgracia para un hombre tan sano y joven con toda la vida por delante.
Eras muy bueno, el perfecto caballero.
Nunca pensé en dedicarme al mundo del espectáculo y, sin embargo, creo que me he ganado el premio a la mejor actriz secundaria. Esa que nadie se fija en ella pero que al final tiene una gran relevancia.
Ahora solo me centro en eliminar el resto de las pruebas que pudieran quedar en el invernadero. Con un poco de suerte y con lo que tardaron en llegar, los sanitarios no detectarán el cianuro en tu cuerpo. No puedo pedirte disculpas porque no lo siento, tampoco tenía ningún motivo. Los psicópatas somos así.
La solución juego la tienes clicando en la ilustración.
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