
A veces, pocas pero algunas, los dichos populares se equivocan. Me importa un pimiento se aplica para referirnos a algo de escaso valor. Yo, en cambio, reconozco que los pimientos son una de mis múltiples debilidades.
Hay todo un universo de pimientos, diversos por su tamaño, por su sabor, por su color, por su forma. Algunos pican, otros no. Los hay grandes, medianos, pequeños; rectos, retorcidos, curvados; rojos, verdes, rosas, anaranjados; lisos, arrugados; blandos, duros…
Me gustan todos, pero puestos a elegir prefiero los grandes, levemente curvados, lisos y duros. Me encanta comérmelos sin importar para eso excesivamente el color.
En la variedad está el gusto.

@joseraigal











