
Dicen que el trabajo es la lotería de los pobres. Y es cierto, un salario siempre permite afrontar la vida con tranquilidad y esperanza, saliendo adelante de una forma u otra.
Eso no quita para que días como hoy, cuando se celebra el sorteo navideño de la Lotería Nacional, nos dejemos tentar por la Diosa Fortuna para, además, buscar el llevarnos una alegría que, siempre se dice, nos sirva para tapar agujeros.
Que la suerte os acompañe.

Jose Raigal











