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Regresamos de las vacaciones en las que hemos hecho lo mismo que los políticos, nada de lo que se suponía teníamos que hacer, salvo que nos hayamos dedicado como ellos a hacer la pascua a los más cercanos.
La crisis de Podemos está como estaba. Con un Pablo Iglesias que no consiente que nadie le diga cómo debe ponerse la goma de la coleta, y un Errejón que no sabe dónde meterse porque nunca se había imaginado que se vería en una situación tan comprometida dentro del partido que ayudó a fundar.
En Podemos está sucediendo lo que antes o después pasa en todos los partidos políticos. En este caso, como los tiempos van con muchas prisas, les ha tocado pasar por ello antes que a los demás. No olvidemos que Felipe González y Alfonso Guerra se las tuvieron tiesas en el PSOE.
Ya estamos mentando a la bicha, si es que es llegar de las vacaciones y no poder cerrar el piquito ni por cortesía.
En Ferraz se pillaron los dedos con el pacto con Ciudadanos, no podían hacer otra cosa, en eso estaremos todos de acuerdo. De no haberlo hecho a día de hoy tendríamos un gobierno del PP sin el apellido “en funciones”. No se nos puede olvidar que no queremos un bis de Rajoy por otros cuatro años.
Susana Díaz, en lugar de estarse quietecita y esperar un poco más, sigue enredando con lo de ser Secretaria General del partido. Alguien debería decirle a esta mujer que puede que para esa fecha esa cuestión sea prioritaria para el PSOE, pero a día de hoy hay problemas más acuciantes.
En un par de días se reúne Pablo Iglesias, no estaría de más que se dejara la arrogancia en casa por unas horas, con Pedro Sánchez, quien dicho sea de paso no debería ponerse mirando a Cuenca a las primeras de cambio. Esperemos que del encuentro salga algo más que postureo y frases para que los medios de comunicación tengan con que abrir los telediarios. El tiempo, como bien dice el líder de la coalición morada, hace tic, tac, tic, tac, y nos recuerda al cocodrilo acercándose al barco del Capitán Garfio.
Como era de suponer a Albert Rivera la reunión entre “Los Picapiedra” no le hace ni pizca de gracia. Montará un poco de ruido, que a los votantes hay que echarles algo de carnaza, tanta o más que a la caverna mediática. El líder de Ciudadanos, hasta la fecha, ha demostrado no ser ningún idiota. Para llegar donde ha llegado ha pisado muchas cabezas y traicionado a no pocos amigos. También sabe que para seguir estando donde está hay que parecer que se da un paso a un lado, no confundir con uno atrás, para evitar quedarse retrasado.
¿Cederá Iglesias y dejará que Rivera se siente con él en la mesa del Consejo de Ministros? ¿Tragará Albert con la soberbia de Pablo? ¿Perderá la cabeza Sánchez y preferirá lanzarse desde el Viaducto antes que tener que lidiar con los otros dos, dar cuentas de su fracaso y dejar el partido en manos de la ambiciosa lideresa andaluza?
El desenlace en los próximos días, no nos lo debemos perder. Un consejo: que se den prisita, los de a pie no tenemos ganas de llegar al 26J. Como nos obliguen a ir hasta allí lo mismo se llevan una sorpresa, que los españolitos nos gastamos muy mala leche.
Galiana












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