El osito de peluche
Cada vez que voy a mi antigua casa y veo sobre mi cama vacía mi viejo oso de peluche, no puedo dejar de pensar en ti.
Me lo regalaron poco después de que te marcharás, en el momento en el que mi vida se iba a empezar a complicar, o quizás se complicó porque tú ya no estabas.
Recuerdo como volvíamos juntos de la escuela, echábamos pan a las palomas en el parque, en fin nos divertíamos.
Un día sin más te marchaste, alguien me diría el porqué, pero no lo recuerdo. La vida siguió transcurriendo sin risas, sin juegos, sin ti.
Hace ya años que no estás.
Me dijeron que era mayor para seguir durmiendo con un oso de peluche. Aún siento que si me abrazo a él puedo rodearte con mis brazos.
Yu Gm












